Una película al día #141: “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Parte I” (2010)

El camino del héroe

[ por: Andrés Daly ]

Con siete enormes libros adaptados a películas cada vez más adultas en un lapso de diez años, este caso inaudito que es la saga de “Harry Potter”, la “historia para niños” que cada vez se vuelve más y más oscura, vuelve por fin para concluir después de una pausa bastante larga – y maldita- en dos partes, en dos películas que son realmente una. Es muy extraño comparar no solamente el crecimiento en pantalla del trío protagónico, un tema frecuente que parece por momentos casi un “experimento social” de los estudios Warner Brothers, como un reportero sugiere a la actriz Emma Watson (Hermione Granger) en una entrevista reciente, sino que también la abismal distancia que separa a la primera película de esta, la penúltima antes del cierre definitivo.

Harry Potter y la Piedra Filosofal (2001)

La muerte no perdona. Harry Potter y las Reliquias de la muerte, parte I (2010)

La bobalicona aunque simpática “Harry Potter y la piedra filosofal” (2001, Harry Potter and the Philosopher’s Stone) de Chris Columbus, una película claramente dirigida a un público equivalente o menor a la edad del niño mago (entonces de 10 años), no puede ser más diferente en tono de esta última entrega, a pesar de tener exactamente a los mismos actores detrás de los protagonistas de siempre, Harry Potter (Daniel Radcliffe), Ron Weasley (Rupert Grint) y Hermione Granger (Emma Watson) y conservar, como un museo audiovisual, algunos espacios que son parte del código genético de todas las obras. Estos lugares, que visitamos y revisitamos siempre, y que podemos ver con los ojos cerrados, son la vivienda de los Dursley, la casa de los Weasley, el tren y la escuela de Hogwarts (que en esta película ya prácticamente no aparece cuando las apariencias caen), y más recientemente, el subterráneo y pétreo Ministerio de la Magia, controlado por el villano oculto desde hace una década. El mismo que triunfa desde la película anterior, revirtiendo y derrocando el orden establecido: Lord Voldemort (Ralph Fiennes).

Rufus Scrimgeour

These are dark times, there is no denying. Our world has perhaps faced no greater threat than it does today. But I say this to our citizenry: We, ever your servants, will continue to defend your liberty and repel the forces that seek to take it from you! Your Ministry remains, strong.

La historia del mítico mago, «el salvador» y niño de la profecía conocido por algunos como the boy who lived, Harry Potter, se enfrenta justamente a esos fastidiosos títulos puestos accidentalmetne sobre su destino con el asesinato de sus padres hace ya tanto tiempo, y cuando actualmente la opresión en el mundo de la magia se hace evidente en el momento en que Voldemort ya ha salido casi totalmente de las sombras. Es una guerra casi ganada por el mago oscuro. Después de múltiples intentos previos ha tomado, junto a sus mortífagos (su séquito), el poder absoluto de la cúpula política de este mundo, manteniendo algunos títeres en su lugar y persiguiendo, torturando y asesinando a sus opositores. Una población –de magos- controlada, donde los paralelos con las naciones oprimidas por alguna dictadura se hacen muy cercanos y claros, y sorprenden en muchas escenas, como en el mencionado Ministerio y los “juicios” sin ley,  crueles y violentos que ocurren en él. La publicación de propaganda, de carteles de búsqueda, de listas de perseguidos, la radio como medio de anuncio de avisos de los autoexiliados capturados, son señales de una madurez muy extraña en la serie y comentario muy claro referido al crecimiento de su audiencia. La cacería se ha anunciado y Potter y el resto de magos que lo protegen, la renegada Orden del Fenix, son los primeros en la lista de muerte.

Lord Voldemort

I have seen your heart, and it is mine.

Mientras Potter y sus dos amigos viajan desamparados, deprimidos, heridos y solitarios por grandes paisajes (es la primera película con esta dimensión tan vasta), intentan pensar –casi sin pistas- en como detener a Voldemort. Abandonando la resistencia silenciosa y por momentos casi inútil, la cámara nos muestra también el camino del antagonista para destruir a su joven enemigo y algunas de las reuniones y planes que hace para encontrarlo. Lo que nuestros héroes buscan, por su lado, son los fragmentos restantes del alma de Voldemort, llamados horrocruxes y presentados, aunque no lo sabíamos, parcialmente hace nueve años atrás en “Harry Potter y la Cámara de los Secretos” (2002). Muy astuta, J.K. Rowling. Muy astuta. Estos son objetos mágicos donde Voldemort dividió y escondió partes integrales de su espíritu, de modo que sin la destrucción de todos ellos, obviamente escondidos y diseminados, él siempre pueda vivir.

Bien dirigida por el inglés David Yates, que habrá filmado cuatro películas de la saga para cuando se estrene la última, “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte I» (Harry Potter and the Deathly Hallows, Part I), es una película que a veces parece ocurrir en ninguna parte y en todos lados al mismo tiempo –en este viaje tipo road movie, donde los protagonistas además se quiebran emocionalmente –  y es nuevamente una reflexión y avance en el camino de nuestro héroe desorientado, en construcción, instintivo, y por veces desesperanzado.  Otra escena que deja en claro el crecimiento y madurez definitiva de la serie, y que pone en evidencia los ahora veinte años de los protagonistas, es la escena con tonos eróticos que aparece en una alucinación perversa de un horrocrux, que intenta engañar a Ron Weasley, para evitar su destrucción. Sí, los objetos se defienden. En la alucinación su mejor amigo, Harry, y su amor no completamente declarado, Hermione, se besan apasionadamente, totalmente desnudos y envueltos en estratégico vapor, mientras lo humillan cruelmente. Es otra de las tantas sorpresas de esta adaptación, como la impresionante escena de animación (The Tale of the Three Brothers) dirigida por Ben Hibon y que aparece en un poco usual, pero fantástico momento dentro de la película.

Hermione Granger

[Image of Hermione from the Horcrux, to Ron.] Who could look at you, next to the famous Harry Potter?

Una fotografía notable la de Eduardo Sierra (El Protegido, Diamantes de Sangre), rica en tonos oscuros y profundo negro que abunda en toda la película temáticamente, y que ya veíamos anunciada como notable estética en unos originales afiches con los rostros de los personajes, de gran detalle y muy cerca de la cámara. Esta es una producción de lujo en todos sus aspectos, principalmente el diseño de producción y un montaje muy difícil,  que siguen aportando a esa atmósfera cada vez más lúgubre y madura –al menos desde la tercera película dirigida por Alfonso Cuarón – que sin duda llegará a su climax con la resolución que, para quienes leímos el libro, anticipamos ansiosamente. Lo que será por fin la conclusión de esta larga historia.

La espera continúa hasta el 15 de julio de 2011.

GALERÍA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2 Comments

  • Andrés Daly dice:

    Lo que comentas Belén es justamente uno de los temas más recurrentes de discusión frente a una adaptación de un libro a la pantalla. ¿La película debe tratar de ser lo más fiel posible a otro medio tan complejo, rico (y extenso) como un libro? – eso suena imposible – ¿La película debe hacer una adaptación sucinta del libro, evitando cualquier tipo de creación en sí misma (siendo que esta ES una película por derecho propio). ¿El director debe ser un simple artesano en función de algo en lo que poco puede crear?. Yo por mi parte, estoy en desacuerdo con esa visión.

    Creo que es una obligación de un director de cine saber, crear y ejecutar una visión personal, de autor, frente a un material que está adaptando a pantalla. No por nada, la película de Alfonso Cuarón (la tercera de la saga de Potter) sigue siendo una de las más interesantes porque es una de las más vivas, donde se siente efectivamente la visión de un director detrás. A mi me gustaron mucho los libros, pero creo que un libro es una cosa y el cine otra. Por eso también encuentro tan absurda esa frase: «el libro es mejor que la película». No te parece? Es como comparar manzanas y tomates.

    Sobre los FX, no sé, creo que sabiendo lo que queda para la 2da película, queda mucha batalla entre magos -como menciona el libro, mucho de ello va a quedar en pantalla – y creo que fue muy astuto crear un arco progresivo entre ambas películas. Esta es la exposición y en la próxima, sube la tensión, la acción y llega la resolución.

    Gracias por comentar! Me alegra leer comentarios en desacuerdo, acuerdo, opiniones, etc. En fin, cualquier comentario para sentir que uno no escribe a un gran vacío de nada y de nadie.

    Saludos.

  • belen dice:

    No concuerdo contigo con respecto a la direccion de la pelicula.
    La pelicula se me hizo tediosa eso que era solo la primera parte. La adaptacion es horrible, cambiando cosas que podrian quedar facilmente como el original (y no me refiero precisamente a la escena de Harry & Hermione), porque seamos sinceros, a la mayoría de los que seguimos la serie de HP nos gusta mas la fidelidad que los delirios de un director.
    Algo que tampoco comentaste es la poca calidad de los efectos especiales. Para una pelicula como esta donde la magia es otra protagonista, se ahorraron bastante en efectos especiales. Destaca The Tale of the Three Brothers como si fuera una joya, siendo «EL» efecto, pero y el resto?… . En fin basta decir que sus predecesoras la dejarron bien lejos en el tema efectos especiales.

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