Dossier David Fincher: Se7en

La dificultad de entender el mundo en el que vivimos

[ por: Micheell Toledo V. ]

“Ernest Hemingway escribió una vez: El mundo es maravilloso y vale la pena luchar por él. Estoy de acuerdo con la segunda parte.” Con esta última reflexión finaliza “Seven”. El detective Sommerset se ha enfrentado a una difícil prueba antes de su retiro de la policía, pero no sólo ha sufrido en carne propia el trabajo más duro de su larga carrera, sino que ha visto las cicatrices que un mundo hostil ha dejado en alguien que no ha sido capaz de enfrentarse a una nueva (y más destructiva) realidad.

¿Es tan oscuro el mundo en el que vivimos que un hombre puede perder la fe en él? Este pareciera ser el pensamiento de Sommerset. Desde el comienzo de la película, en el prólogo, vemos como el detective prepara su rutina para un día cualquiera de trabajo. Se encuentra con un horrendo asesinato y nos damos cuenta que él es más inquisitivo que los demás. Es entonces cuando se le presenta el detective Mills (Brad Pitt) quien es un detective novato que ha llegado a trabajar a su división. Es entonces cuando Sommerset sorprendido le pregunta por qué ha pedido el traslado, impactado por que Mills ha solicitado explícitamente viajar a esa ciudad y trabajar en ésa división. Éste es el primer acercamiento

más directo que el espectador puede apreciar de la visión de Sommerset, ya que realmente no entiende cómo alguien quiere trabajar en lo que él está haciendo y estar entusiasmado por eso.

Y esto es porque Sommerset no solamente ha perdido la fe en el mundo, es que simplemente no lo entiende. Lleva mucho tiempo luchando contra una maldad, la maldad real a la que se ha sometido durante toda su vida tratando de entenderla, y al parecer sin buenos resultados. Mills es el hombre que aún quiere hacer la diferencia. Él es el perfil del héroe que cree que puede cambiar y transformar completamente el mundo si trabaja lo suficiente en eso. Pero también se plantea una interesante división entre estos dos personajes, ya que Sommerset es más  tranquilo, reflexivo y frío. Mientras que Mills no es muy inteligente, y es demasiado emocional, cosa que finalmente terminará traicionándolo.

Segundo encuentro juntos y un asesinato brutal. Un hombre ha comido hasta morir. Las pistas son algo confusas, pero Sommerset sabe que esto no ha sido de una sola ocasión. Las libertades que se ha tomado el asesino son suficientes para que entienda que esto simplemente es el comienzo. Sólo restan siete días para que deje de trabajar y jubile por fin, por lo que inteligentemente toma la decisión de dejar el caso. Su capitán no se lo permite y lo asigna de todas maneras al asesinato del gordo. Lamentablemente Sommerset tendrá que enfrentar finalmente lo que siempre ha querido evitar, la maldad real, la maldad con un paradigma tan fuerte que es capaz de ser llevada hasta las últimas consecuencias. Y ése no sólo es el temor de los detectives, aproximándose cada vez a un siguiente asesinato, o el miedo de las víctimas de ser ejecutadas, sino que es el temor de una sociedad completa. El no saber lo que hay afuera, o peor aún, el saber que afuera sólo existe la maldad. Esto está muy bien ejecutado en la película “Zodiaco”, donde la imagen del asesino es anónima, nadie sabe quién es, dónde puede estar. Aquí sucede exactamente lo mismo. Enfrentarse a un “demente” que siempre está un paso delante de la policía, que en tiempo real (de la narración) lleva aproximadamente un año adelantado. Pero no sólo es eso. Es el temor de estar frente al mismo demonio y algo que incansablemente no se puede comprender.

Sommerset le cuenta una anécdota a su jefe sobre un hombre que fue asaltado a cuatro cuadras de la estación. Le quitaron todo, la víctima no se resistió en ningún momento. Pero cuando el ladrón se iba, volvió y lo apuñaló en los ojos sin necesidad alguna de hacerlo. Sommerset no es capaz de entender eso. ¿Cómo enfrentarse a algo si no entiendes la motivación del objeto contra el que luchas? Ésa es la batalla constante dentro del pensamiento del detective. Es por eso que en la investigación Sommerset va a la biblioteca, tratando de entender lo que motiva las acciones de John Doe, mientras que Mills sólo trata de entender la psicología del asesino, pero sin buenos resultados. El miedo abarca grandes masas, incluyendo a nuestros cercanos. Es la visión que entiende Tracy cuando decide pedirle consejo a William. Le cuenta que está embarazada pero que no está segura de tener al bebé, ya que no es un mundo dónde crea que deba traer a alguien. William le dice que tuvo una experiencia similar, pero que él forzó a su mujer a no tener el bebé exactamente por el mismo pensamiento. Porque este es un mundo horroroso, porque ya nadie está preparado para enfrentar tanta maldad.

Los asesinatos continúan y pareciera que nunca entenderemos la verdad oculta tras esas muertes, hasta que John Doe decide entregarse. Y es en una escena clave en donde podemos entender y vislumbrar de cierta manera la triada que presentan los personajes con respecto a la visión del guionista y director sobre la maldad y el miedo. Sommerset es alguien que sabe y se ha enfrentado a la maldad durante mucho tiempo, por lo tanto su fe en el mundo se encuentra reducida a su mínima expresión, pero por otro lado es un policía que aún cree que puede luchar contra esa maldad, o por lo menos tratar de mantener un equilibrio entre esa lucha (lo que se ve metaforizado en el metrónomo que guarda en su habitación y que utiliza antes de dormir). Por otra parte, Mills es el joven que cree que puede producir algún cambio, es el típico héroe que se enfrenta a lo desconocido y lo temible, y que gracias a esa valentía puede salir triunfante. Y John Doe es quien tiene una visión similar a la de Sommerset, entiende que el mundo es una mierda, y quiere que las personas se den cuenta de eso. Él no sólo ha perdido la fe en el mundo, sino que en la humanidad completa, y necesita recordarle a la gente en lo que se ha transformado por medio de sus asesinatos. Es entonces que entendemos la gran motivación de Doe, un hombre desconocido, anónimo, que trae un mensaje sumamente potente para remover un poco las consciencias. ¿Y finalmente no se trata de eso el entendimiento del mundo que nos rodea? ¿Qué sucedan acontecimientos sumamente impactantes que nos digan y nos recuerden qué es lo que está pasando alrededor de nosotros? El miedo se ha apoderado de todos, y el miedo está controlado, esposado, en un auto de policía. Pero la obra maestra de John Doe aún no ha llegado a su clímax.

Sólo faltan dos muertos que se corresponden con dos pecados capitales: la envidia y la ira. John Doe ha planificado tan bien su trabajo que está dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias. La emocionalidad con la que Mills se trabajó a lo largo de toda la película le pasará la cuenta. Doe comete el pecado de la envidia y asesina a Tracy de manera violenta. Una pequeña caja se aparece ante los ojos de Sommerset y nos enteramos por el asesino que ahí se encuentra su cabeza. Mills no lo puede creer, no sabe qué hacer, está totalmente desconcertado. Sommerset le pide que no le dispare, que si lo hace, Doe ganará. La ira envuelve a Mills, no es capaz de aceptar lo que acaba de pasar y le dispara repetidas veces al asesino, matándolo de manera instantánea. Sommerset sabe que acaban de perder. Pero no sólo él, sino que Mills. ¿Qué será de su vida ahora en adelante? Un hombre que tenía las ganas de vencer el mal de manera ingenua fue recibido de la forma más cruel. Vio el mal frente a frente, y perdió. William es consciente de ésta derrota, y lo que provocará el efecto realidad en la vida posterior de David.

La maldad es algo que traspasa todos los límites de nuestra imaginación. Mills se sube a una patrulla policial en estado de shock. El capitán se acerca a Sommerset y le dice que se encargarán de cuidarlo. Luego le pregunta a William que hará ahora. Éste responde que estará cerca. Cerca, porque después de lo que acaba de vivir, la lucha contra el mal aún no ha terminado. Es una pelea perdida, pero tal vez la batalla aún se puede ganar. William no puede abandonar la policía, porque sabe que es la única herramienta que tiene para seguir combatiendo la maldad, tratando de prevenir y entender algún caso como el que acaba de vivir. “El mundo es algo maravilloso y vale la pena luchar por él. Estoy de acuerdo con la segunda parte.”

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