Una película al día #147: “En un lugar solitario” (1950)

Desamores (y demonios) de un guionista

[ por: Andrés Daly ]

El arquitecto Nicholas Ray, además de ser un pupilo de Frank Lloyd Wright, es un director de cine que se ha ganado sobradamente un buen espacio en esta larga lista de películas por descubrir y sólo porque he visto su mítica “Rebelde sin Causa” (1955) diez años atrás y hace sólo unas semanas esta maravilla llamada “En un lugar solitario” (In a Lonely Place, 1950). Protagonizada –oh sorpresa- por el señor Humphrey Bogart, también conocido como el actor fetiche –con y sin la hermosa Bacall- que se ha apoderado estas últimas semanas de Una película al día.

Dixon Steele

There’s no sacrifice too great for a chance at immortality.

Dixon Steele

Dixon Steele (Humphrey Bogart) es un guionista al que le dan una de las peores tareas posibles en su mundo nihilista: adaptar un best seller pseudo romántico/misterioso bastante simplón –alias Sidney Sheldon, Danielle Steel, etc- para la gran pantalla. Rápido para apuñalar con una frase irónica perfectamente improvisada a quien se le cruce, Dixon acepta de mala gana el trabajo, no sin coronorarlo antes con algún comentario cínico dirigido a su beato representante, a los productores de Hollywood que detesta y hasta para la inocente chica de la guardarropía del restaurante donde el guionista se reúne frecuentemente con sus empleadores. Esta chica llamada Mildred Atkinson (Martha Stewart… no, no es la rubia y turbia “aprenda a ser la perfecta ama de casa” dueña de un imperio) está tan emocionada de trabajar en Los Angeles y de haber estado presente en el momento en que el famoso Dixon accede a reescribir una novela que ella acaba de leer – y de la que quedó fascinada – que no puede dejar de parlotearle sobre las bondades del best seller.

Mildred Atkinson

It must be WONDERFUL to be a writer!

Dixon Steele

[sarcastically] Oh, thrilling!

Dixon y Mildred

Dixon, el guionista que ocupaba un puesto de gloria en los estudios hace unos años pero que hoy va en estrepitosa caída, tiene una perezosa idea: le ofrece a la chica de la guardarropía que se vayan juntos, luego de terminar ella su turno (y él sus copas) a su casa, donde ella puede contarle con lujo de detalles de que trata el libro que él no tiene absolutamente ninguna intención de leer.

Atrevimiento nocturno de los 50’s que la ingenua Mildred acepta gustosa, aunque un tanto desconfiada cuando ambos entran al departamento de soltero de Dixon –sobre todo cuando él se pone “ropa un poco más cómoda” como dicen en las películas, que en este caso no es su traje de adán o ropa interior sino que una bata-  pero ella empieza a hacerle, feliz, un acelerado resumen del best seller mientras Dixon se sirve un buen trago para cerrar la noche. La chica termina su narración y él la despide gentilmente.

Corte a unas pocas horas después y en la madrugada un policía toca la puerta de Dixon y le pide acompañarlo al cuartel. La pobre Mildred ha sido asesinada, su cuerpo sin vida expulsado como basura en la berma de una carretera. Bienvenido al mundo del film noir, buster: el principal sospechoso eres tú. Hasta aquí, esta primera sorpresa es bienvenida pero no tanto como las dos siguientes:

  1. Dixon Steele no puede importarle menos no disimular su indiferencia ante la muerte de Mildred, la chica que le sirvió básicamente como audiolibro humano. Está en su carácter algo macabro. ¿Y qué si la mataron?: una chica que se va de madrugada de improviso con un hombre que recién conoce no es raro que termine muerta tarde o temprano ¿o no?. La policía se soba las manos con cada una de sus palabras.
  2. Para fortuna de Dixon, es otra mujer la que le quitará de momento el peso del cadáver de la chica. Laurel Gary (Gloria Grahame, la víctima/femme fatale de la cafetera de “Los Sobornados” a tres años de esta película) es la vecina del acomodado condominio donde vive Dixon y por alguna razón que suponemos, Laurel miente sin haber conocido jamás a Dixon, y le da una coartada gratis e inventada a su vecino.

Interrogatorio: Bajo sospecha

Dixon y Laurel: mi vecina me está salvando el pellejo

Una relación necesita confianza…

Dixon Steele

It was his story against mine, but of course, I told my story better.

Con estos antecedentes, comienza una relación memorable entre Dixon y Laurel que como quien lee supondrá, dará paso a una historia de amor con algunas sombras al acecho. Dixon conoce por fin el significado de la felicidad en pareja, y Laurel también, pero el cadáver de Mildred los atormenta y cuando la presión se acumula, Dixon da muestras de un carácter violento que desconocíamos. El guionista tiene un problema y no es el bloqueo del escritor. Las dudas llueven sobre Laurel –sembradas constantemente por la policía- y haber sacado a su reciente novio de la sospecha quizás no era tan buena idea. ¿Quién la asesinó y por qué? ¿Puede la relación entre ambos sobrevir si Dixon es culpable o más interesante aún, si Dixon era realmente inocente?. Gran actuación y sintonía entre Bogart y Grahame con el malicioso pulso de Ray detrás. Admirable.

Dixon Steele

I was born when she kissed me. I died when she left me. I lived a few weeks while she loved me.

—————————

Love me or leave me and let me be lonely
You won’t believe me but I love you only
I’d rather be lonley than happy with somebody else

You might find the night time the right time for kissing
but night time is my time for just reminiscing
Regretting instead of forgetting with somebody else

There’ll be no one unless that someone is you
I intended to be independently blue

I want your love, but I don’t wanna borrow
To have it today and to give back tomorrow
My love is your love
There’s no love for nobody else

G.Kahn/W.Donaldson. Cantada por Billie Holiday, Frank Sinatra y otros dioses del olimpo.

P.D. ¡Gracias Pablo por la recomendación!.

GALERIA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *