Una película al día #91: “Los Indestructibles” (2010)

Sobredosis de testosterona en Banana Republic

[ por: Andrés Daly ]

En “Isla Vilena”, una pequeña y calurosa isla sudamericana, tropical y bananera, su población se dedica casi exclusivamente a la producción de diversas drogas. El “Gobierno” Vileno tiene dos caras: por un lado el General Garza (David Zayas) un dictador de baja estatura y bigote, que habla un pésimo español -con un acento totalmente incomprensible  y al parecer de ningún lado- y que usa a su ejército para sembrar el terror en la población; y, por otro lado, James Munroe (Eric Roberts) un maléfico empresario norteamericano (ex DEA) que es quien realmente controla al dictador, secuestrando y torturando si es necesario a la misma Sandra (Giselle Ité), la bella hija de éste. Esta última es, algo así, como la deslenguada, sexy y artistoide líder de la rebelión popular. Pero…¿quién podrá ayudarnos?…

En una iglesia a miles de kilómetros de allí, tres actores iconos del cine de acción de los 80’s, en tres nuevos personajes, mercenarios todos ellos, comparten por primera vez un film y un plano en una de las pocas escenas donde el diálogo realmente prevalece a las balas y el músculo. Mr.Church (Bruce Willis), Barney Ross (Sylvester Stallone, delante y detrás de cámaras) y Trench (Arnold Schwarzenegger) hacen negocios. Mr. Church quiere, en nombre de EE.UU., pero de forma totalmente secreta (vaya, que sorpresa), que uno de sus dos interlocutores liquide al presidente (vaya, que sorpresa) y también al ex agente de gobierno devenido ahora en narcotraficante. Trench se retira elocuentemente.

Yo los declaro…

…marido y mujer. Not funny.

Mr. Church

What’s his fucking problem?

Barney Ross

He wants to be president!


El bueno de Barney acepta la misión, que tomará junto a “Los Indestructibles” (En el original llamados «The Expendables», es decir, “Los Desechables”), a la cabeza de su musculoso e icónico equipo –en uno de los mejores casting del cine- y en donde cada uno de sus miembros tiene un nombre más creativo que el siguiente, al igual que las figuritas de acción: Lee Christmas (Jason Statham), Ying Yang (Jet Li), Toll Road (Randy Couture) y Hale Caesar (Terry Crews). En la banca se quedan: Gunner Jensen (Dolph Lundgren) y Tool (Mickey Rourke). Al otro lado del ring esperan: Paine (Léase como «Pain» = dolor, y no la comuna de Paine. Steve Austin) y The Brit (Gary Daniels).

Violenta y descerebrada oda a los clichés del cine de acción de Hollywood de las últimas décadas, donde Sudamérica, para variar y con mucha indignación, sigue siendo presentado como el patio de juegos de los Marines, Navy Seals, Soldados, Mercenarios y otros asesinos del país del norte (tanto de la ficción, como de los reales), y que vienen a demoler edificios históricos, manejar a velocidades dementes por el pueblo y colocar balas donde se les ocurra. El salvador sigue siendo, al final y como este cine propone, el gringo de buen corazón: ese policía del mundo que se niega, en su última misión, a abandonar al pueblo oprimido a la sexy latina de turno. Esta última que más le valdría auto exiliarse, como Barney y Christmas le sugieren más de una vez, de su paupérrima nación gobernada por una tropa de simios.

«Andele, muévese el auto, que tú te has creído oiga!» – 80 millones dólares de presupuesto para la película, pero ni un dólar destinado a una sola persona que hable bien el español.

El sombrero es más grande que la cabeza

¡Hot Latina, ay Mama! ¿Shakira?

No, Sandra.

Barney Ross

What’s wrong with this picture?

Lee Christmas

Everything.

Para ver con el cerebro desconectado, aturdirse con el montaje rápido y la brutalmente estruendosa banda de efectos de sonido que domina tres secuencias de acción (set pieces) efectivamente elaboradas; una de ellas incluye un gigantesco hidroavión y a Statham disparando como si no quedara mañana. Insólita.

Burda insistencia, una vez más, con fabricar una exagerada y caricaturesca realidad (con razón algunos gringos que vienen a Chile se maravillan hasta con el asfalto), y que lamentablemente, hay que decirlo, aveces algo de realidad hay en esta visión, que coincide, intermitentemente con lo que se vive en algunas partes de este continente.

P.D. Si quieres ver por tus propios ojos –como debe ser, en vez de quedarte con esta crítica que vale menos que un plátano- muchas explosiones, músculos en flexión y sangre a raudales, pues al primero que coloque un comentario aquí, se lleva dos entradas gratis para ver en el cine “The Expendables”.

GALERIA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

8 Comments

  • Andrés Daly dice:

    Luciano:

    Por lo que leo, el único subdesarrollado me parece que eres tú mismo Luciano, entrando a descalificar gratuita e injustamente en tu comentario a quienes aquí escriben, con una soberbia que además me parece bien desagradable.

    ¿A que viene tu iracunda defensa de la dimensión de la cantidad de hispanos viviendo en EE.UU.? (desde donde asumo que escribes, indignado, desde «el desarrollo»). Pero… ¿que tiene que ver con esta película? ¿Te sentiste atacado? ¿te molesta el uso de la palabra «GRINGO» como este fuese un concepto despectivo?…no te has dado cuenta de algunas cosas y me parece que estás un poco perdido:

    «En algunos países de América se la utiliza para referirse no sólo a estadounidenses, sino también a alemanes, italianos y extranjeros en general, especialmente aquellos de piel clara, cabello rubio y ojos celestes. Y tal vez hasta se pueda decir que más que perder un cierto tono, ha ganado en ambigüedad, ya que -según sea el caso y el destinatario- se puede inferir que hay gringos y gringos…»

    Por otro lado, ¿Leíste bien de que trata la película, como se desarrolla y el contexto de su ficiticia y caricaturesca ubicación en un un supuesto lugar en sudamérica, que es lo que aquí se comenta?. Es de esperar que te refieras a aquello y seas capaz de argumentar de forma más madura tus comentarios.

    Para defensas trasnochadas, poco constructivas (y bizcas) de los hispanos en EE.UU. (que?), y mal utilizar un espacio de opinión como este, bien puedes irte a otro lado Luciano.

    «G.reen-g.row-t.he-b.ushes», para ud. señor.

    Saludos

  • Luciano dice:

    Me parecen un poco estupidos los comentarios de algunos, sobre todo lo de «gringo» , personas que dicen llamarse inteligentes pero denotan lo ignorantes que son ,se quedaron en 1920 , y no se han dado cuenta que en EE.UU viven 28.000.000 de hispanos (cuantos habitantes tiene Chile, Perú,Ecuador , Colombia, Venezuela ,Cuba,Paraguay,Uruguay ?)gobernadores ,congresistas, actores y en la corte suprema ,son de origen hispano incluso en algunos estados como Nuevo Mexico el español es idioma oficial y se enseña en las escuelas , donde han vivido estos años ? y encima bromas de chico de 10 años.Lamentables los comentarios y bastantes subdesarrollados , que es del termo de donde los deben haber procreado.

  • keneth Discua dice:

    Es una pelicula con excelente elenco de actores de alta calidad me gusto mucho felicidades por su trabajo…

  • Andrés Daly dice:

    Juan Manuel
    Antes que nada muchas gracias por pasar por aquí y dejar tu fundamentado comentario, ¡me dio mucho gusto leerlo! aunque bueno no estoy de acuerdo con algunas cosas, pero sí coincidimos en más de lo que crees.

    Como tú, disfruto muchísimo de ver distintos tipos de cine. Precisamente esa es la idea ¿o no?, o es lo que uno debería promover: ser capaz de ver diferentes géneros, directores, temáticas, cine de diversos países, sin prejuicio alguno y con la mente abierta. De hecho sobre esto último, no deja de impresionarme siempre en este país como existe una negación caprichosa por ver Cine Chileno en muchas personas, habiendo visto poco o nada del cine nacional, simplemente repitiendo ideas preconcebidas de él y desconociendo su diversidad.

    A mí lo último de Don George Romero me parece tan interesante, en algunos aspectos, como lo puede ser la última película ganadora de una decena de festivales. De hecho, curiosamente, estoy escribiendo algo sobre el cine de zombies, que con la crítica social que contiene oculta, me parece un gran tema que me gustaría también tocar en el programa de radio que conduzco con un amigo periodista.

    En fin, trato de ver todo lo que puedo y lo más que puedo últimamente y por ende este ciclo «Una película al día» con el que siempre me encuentro en deuda al parecer.

    El cine de acción me parece un género notable y como tú, «Contracara» (Face/Off) de John Woo me gusta y es más, creo que pocas veces he disfrutado de ese placer kinético que otorga Woo como ningún otro director cuando la vi en el cine. Tanto en su etapa oriental como con algunas de sus películas en EE.UU., aunque lamentablemente, dejando como límite la misma Contracara. Luego parece haber perdido un poco de su inspiración. Incluyo en este grupo la única película que he visto con una balacera en un mina -a propósito de los mineros en Chile- luego de «Indiana Jones y el Templo de la perdición», me refiero a «Flecha Rota», con un Travolta totalmente desquiciado y como no recordar «Hard Target», con todo ese feliz exceso que contiene, el placer de la ralentización con Van Damme y Henriksen en batalla épica. Un cine con el que Sam Peckinpah habría gozado en algunas de sus escenas con cada cuadro.

    Como siempre, cuando veo este tipo de cine, busco contextualizarme como corresponde y me sugieres aquí, pero lamentablemente, creo que lo que colmó mi paciencia con la última de Stallone -de la que tenía quizás demasiadas expectativas dado el casting- fue justamente ese burdo cliché sudamericano.

    Creo que desde ahí, desde que aparece en pantalla, simplemente me costó entrar en el juego, porque creo que después de cientos de películas con este contexto ficticio, tan absurdo y lamentable, me cuesta olvidar la forma en que se promueve a nivel mundial, con una película comercial y de tanto poder como esta, esta visión que me parece bastante perjudicial. No solo el resto del mundo, sino que nosotros mismos, los latinoamericanos, tenemos que «bancárnoslo». No puedo hacerle el quite y quizás si la película hubiese estado localizada en otra parte mi crítica quizás sería totalmente indeferente, pero así es simplemente.

    Para la segunda parte, ¡espero que no vuelvan a «Isla Vilena»!

    Saludos y nuevamente, gracias por dejar el comentario.

    P.D. «Leon» o «El profesional» de Besson es una gran obra. Si puedes, escucha el programa que dedicamos al señor Gary Oldman, y que está en la portada del sitio.

  • Juan Manuel dice:

    * Luc Besson –> «el profesional», no «los profesionales». Me referia a esa joyita de 1994 con Jean Reno y Gary Oldman.

  • Juan Manuel dice:

    Me gustaría hablar en defensa de «los indestructibles». A mi me parece que aca te falto contextualizar, en el sentido de que al ir a ver una película como esta, hay que dar por sentado a priori que:

    a) Hay que verla con el cerebro desconectado (la dirige Sly después de todo, no le pidas tanto)
    b) Van a estar todos los clichés que se dan en el cine de acción gringo (las caricaturas de sudamérica, las explosiones, el guión obvio, el montaje rápido, etc).

    Me considero un cinéfilo no tanto porque me encanta el cine (porque claro, me encanta), sino más bien porque me encanta todo tipo de cine. Disfruto muchisimo de películas que van desde los existencialistas italianos de hace 40 años hasta las más burdas películas B de zombies. En el medio de estos extremos se encuentra David Cronenberg. Los únicos filmes que no me gustan en verdad son las comedias gringas ultra estupidas – leáse como ‘no otra película de comedia gringa’ – y los dramones obvios de la onda oscar, del tipo Titanic, que perfectamente podrían ser teleseries brasileñas de aquellas que dan a la hora de almuerzo en el 13.

    Pero lo cierto es que crecí viendo filmes de ciencia ficción y de acción de los ’80. Sly no era necesariamente mi favorito, pero me encantan por ejemplo las películas del final de esta decada, como las de John McTiernan («depredador», «duro de matar» y «la caza del octubre rojo»). Creo que los ’90 no fueron una buena época para el cine de acción gringo. La excepción a la regla aca sería Luc Besson (los profesionales, entre otras) y John Woo (contra cara por ejemplo), así como también uno que otro cineasta asiatico. Y luego en el año 2000, con la consolidación de los efectos especiales CG, se perdió totalmente la esencia de este tipo de genero.

    (Recordemos que cuando me refiero al género de acción, me refiero al género de acción puro, y no a mezclas que pueden llegar a ser notables, como por ejemplo acción-ciencia ficción, como «terminator» o como «matrix»).

    De esta manera, para mi fue mi refrescante ver «los indestructibles». Fui con un grupo de amigos, todos hombres, y sabiamos exactamente a lo que ibamos. Nadie iba pensando hacerle un juicio intelectual a la película. Todos sabiamos que sería un filme descerebrado. Pero si ibamos a juzgar algo, era la calidad de la acción, como por ejemplo las explosiones (lo reconozco, la última secuencia era exagerada en este sentido), las balaceras (en la escena en que el compadre negro aparece con su mega-metralleta, el público, compuesto de puros hombres como mi grupo de amigos, hasta llego a aplaudir) y en definitiva que fuera totalmente ruda (y que lo era, habían unas muertes de antología).

    Hace mucho tiempo que no veía en el cine una película donde el público gritara «OOOOHH!» en una de esas escenas rudisimas, o que se riera a carcajadas, o que simplemente aplaudiera una escena (la previamente mencionada). En ese sentido, contextualicemos: personalmente lo pase increible viendo «los indestructibles». Estoy totalmente de acuerdo con tu comentario Andrés, pero no puedo evitar decirte que a veces, cuando sabes a lo que vas, cuando logras de antemano poner de lado el asco al cliché, a veces simplemente es necesario juzgar a una película por lo que es no más, y me atrevo a decir que hasta por su buen corazón.

    En ese sentido, «los indestructibles» me parecio una buena película de acción, un género del que hace tiempo que no encontraba un buen filme.

  • Andrés Daly dice:

    Barbies masculinas, jajaja. Que notable concepto.

    Tomaré eso como un no, no quiero las entradas.

  • Camilo Cuevas dice:

    Me rió de los «indestructibles» según Sly. Pienso en «Los Profesionales» de Richard Brooks y ese si que era un increíble grupo de mercenarios que dejan a estos como las barbies masculinas que son.

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