Una película al día #102: “Adivina quién viene a cenar esta noche” (1967)

Don’t matter if you’re Black or White

[ por: Andrés Daly ]

Joanna Drayton, una alegre y elegante rubia de veintitrés años, hija única de una acomodada y respetada pareja mayor en San Francisco, llega al aeropuerto de la ciudad de la mano de su nuevo novio, 14 años mayor, un reconocido Doctor y Profesor, viudo de esposa e hijo fallecidos en un trágico accidente ocurrido varios años atrás. Joanna lo conoció en Hawaii hace apenas unos días y ahora planea darle una gran sorpresa a sus padres: esta noche, después de cenar –pues caerán de improviso- volará a Europa con John y se casará con él. Pero de todas las sorpresas mencionadas, hay una que Joanna desestima por sobre todas las demás: John es negro. Esto puede no parecer muy relevante hoy día, pero Joanna camina enamorada e ingenua por los EE.UU. de 1967 y hace tan sólo 12 años atrás, una mujer real llamada Rosa Parks se negó a cederle el asiento a un blanco y sentarse en la parte de atrás de un bus sólo por ser de color; más de una decena de estados del mismo país prohibían por ley el matrimonio interracial, mientras en varios otros estados los negros –o “afroamericanos” como se dice hoy en día- no pueden votar y a poco menos de un año de estreno de esta misma película, Martin Luther King será acribillado por un segregacionista blanco. ¡Ah, el dulce aroma de la vieja intolerancia norteamericana!.

Una pareja se sube a un taxi. El taxista mira atrás…

…y con él vemos el primer beso interacial del cine mainstream de Hollywood

– Mamá te presento a John…

Con este contexto, casi no hay palabras para enfatizar la radicalidad de esta propuesta, sorprendentemente nacida al interior de un Hollywood que está viendo morir a sus estudios y apoyada por dos de sus grandes y legendarias estrellas, nada menos que una de las parejas protagónicas más notables frente y detrás de la pantalla (pues tuvieron una larga relación romántica de más de 30 años): Spencer Tracy (como Matt Drayton, el padre de Joey) y la gran Katharine Hepburn (como su mujer, Christina Drayton); esta última ACTRIZ, así, con mayúsculas, de la pantalla grande a la que ya he podido disfrutar en obras notables en esta serie de Una Película al Día como “His Girl Friday” o “Holiday” interpretadas con su otra pareja cinematográfica, Cary Grant.

En la novena y última película del duo Tracy/Hepburn antes de la muerte del primero – comenzaron actuando juntos en los años 40’- ambos dan una clase de interpretación llena de sutilezas dentro de un espacio y tiempo confinado: la película transcurre casi en tiempo real, con un mínimo de elipsis, desde la llegada de la joven pareja al aeropuerto hasta que la cena esta servida. Pero ¿son realmente tan liberales, cosmopolitas y modernos – a pesar de su edad- como se suponen estos dos padres, cuando ahora se trata de su hija?.

La evolución de todos los personajes -y se suman a la cena un sacerdote amigo de la familia, los sorprendidos padres del Doctor y lateralmente Tillie, la nana también de color que ha trabajado toda su vida en la casa de los Drayton, como si faltara más tensión en esta ecuación- sus motivaciones y la revelación de sus verdaderos sentimientos raciales en esta olla de presión creada por Joanna y John, crea la perfecta excusa para no darle tiempo ni tregua a los cuatro padres para ser políticamente correctos. Esto es “habla ahora o calla para siempre” antes del próximo avión al que se subirá la pareja. Todo transcurre perfectamente frente al lente lúcido de Stanley Kramer, que se no se pierde detalle de este encuentro entre sentimiento y sociedad, miradas intensas y rápidas decisiones. ¿Corazón o prejuicio?. La opción que parece evidente no es tan fácil como ellos creen.

Prejuicios desde dentro: Tillie (la nana de los Drayton) y John

Tillie

I don’t care to see a member of my own race getting above himself.

Spencer Tracy y Katherine Hepburn en su novena y última película juntos

En el otro lado, la historia se repite.

John (a su padre)

You listen to me. You say you don’t want to tell me how to live my life. So what do you think you’ve been doing? You tell me what rights I’ve got or haven’t got, and what I owe to you for what you’ve done for me. Let me tell you something. I owe you nothing! If you carried that bag a million miles, you did what you’re supposed to do! Because you brought me into this world. And from that day you owed me everything you could ever do for me like I will owe my son if I ever have another. But you don’t own me! You can’t tell me when or where I’m out of line, or try to get me to live my life according to your rules. You don’t even know what I am, Dad, you don’t know who I am. You don’t know how I feel, what I think. And if I tried to explain it the rest of your life you will never understand. You are 30 years older than I am. You and your whole lousy generation believes the way it was for you is the way it’s got to be. And not until your whole generation has lain down and died will the dead weight of you be off our backs! You understand, you’ve got to get off my back! Dad… Dad, you’re my father. I’m your son. I love you. I always have and I always will. But you think of yourself as a colored man. I think of myself as a man. Now, I’ve got a decision to make, hm? And I’ve got to make it alone, and I gotta make it in a hurry. So would you go out there and see after my mother?

Pensamientos al cierre / I’m going to be a son of a bitch

¿Que se puede agregar sobre Sidney Poitier (John)?, tercer pilar de esta película luego de Hepburn/Tracy, dando aquí una de las mejores interpretaciones de su carrera, como el enamorado y carismático Doctor, sin embargo, creando un personaje profundamente herido, dolorosamente realista y dispuesto a realizar sacrificios casi imposibles en caso del rechazo de los padres de Joanna.

Una película fundamental, ejemplar por su cuidada crítica racial y social, atacando las arterias de la vetusta sociedad norteamericana en tiempos donde no se podría haber sido más contingente y directo. Lamentablemente, sería un agrado decir que estamos actualmente lejos de estos prejuicios determinados simplemente por el pigmento de la piel, pero basta observar, como pude fijarme en una ocasión en un metro muy recientemente, como se generan las silenciosas y desaprobatorias miradas de algunas personas hacia una pareja interracial, para detectar, así como en el taxista del aeropuerto que espia a la pareja del film a través del espejo retrovisor de su vehículo al inicio, como coexistimos aún con los viejos, ignorantes e irracionales prejuicios del hombre.

P.D. No confundir, ni aunque sea por razones de contusión cerebral, estafa o engaño, con un horror remake llamado Guess Who (2004), donde se invierten los géneros, se olvida totalmente el discurso social y Ashton Kutcher (si, el Rey de los 140 caracteres y las bromas a los famosos) es presentado por su novia de color a su familia, liderada por un furibundo (y hoy fallecido) Bernie Mac. Más liviana que el aire, no se acerque ahí ni por curiosidad.


* Michael Jackson (Black or White)

I’d Rather Hear Both Sides
Of The Tale
See, It’s Not About Races
Just Places
Faces
Where Your Blood
Comes From
Is Where Your Space Is
I’ve Seen The Bright
Get Duller
I’m Not Going To Spend
My Life Being A Color

GALERIA


3 Comments

  • Julieta dice:

    Amoo esta película 🙂 y en general todos los personajes de Katharine Hepburn. Lo que más me gustó fue que la crítica se hiciera a partir de una familia de corte más liberal. Creo que el padre de ella era un intelectual, un director de un periódico, creo, y la Hepburn siempre con su imagen de «mujer liberal realizada».
    Ubicar el racismo en una familia de ideas liberales e intelectuales la encontré notable. Como esa llamada telefónica que hace el padre para descubrir algún defecto del personaje de Sidney Poitier y al final era un casi hombre perfecto.

  • Pablo Daly dice:

    Increible película y tremendas interpretaciones de parte de un elenco muy bien seleccionado!
    Esta película tuve el placer de verla en el ramo de Visionado de películas recetada por la querida Antonella y valla que grato descubrimiento fue para mi esta joya. Es de ese tipo de películas que no se te olvidan y que atesoras en tu mente por su agradable propuesta técnica y su interesantisimo y profundo tema a tratar en una época como bien dijo Andrés muy dificil y compleja para hablar de el racismo y los prejucios.

    Lo interesante es que esta película tiene un discurso que puede aplicarse a cualquier tipo de discriminación y que también como menciona Andrés está vigente hoy en día ya que aunque nos creamos muy liberales y nada prejuiciosos muchos cuando se les presenta una situación como a los padres de Joanna (o mil veces menor) lanzan miradas perniciosas de desprecio y desaprobación.

    Es una película que uno DEBE de ver, y que como yo podrá volver a apreciar sea meses o años más tarde (o cuando quiera volver a verla) y seguir queriendola por su gran valor discursivo, valorico y trascendente.

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