Ficción Inmobiliaria 2

«FICCIÓN INMOBILIARIA» es un proyecto en el que el colectivo Left Hand Rotation retrata el problema de la vivienda, la gentrificación y la especulación inmobiliaria, a través de la ficción del cine, con una excelente selección de fragmentos de películas dispuestas en un  entretenido montaje, afin a los que seguimos el cruce entre el cine y las problemáticas de la arquitectura. Este es el segundo video de la serie. Fue publicado en su plataforma de colaboración MUSEO DE LOS DESPLAZADOS sobre procesos de gentrificación, proyecto consecuencia del taller impartido por ellos, llamado «Gentrificación no es un nombre de señora».

LA FICCIÓN COMO REGISTRO [ Found Footage Inmobiliario ]

La secuela de Ficción Inmobiliaria continua recopilando materiales encontrados en películas de ficción donde las problemáticas asociadas a la cuestión de la vivienda (especulación inmobiliaria, procesos de gentrificación y consecuencias de la globalización en la ciudad contemporánea) aparecen en la trama principal o con cierta relevancia en su línea narrativa. 

Que mejor manera de comenzar que a través de Metrópolis, clásico del cine alemán y paradigma de la representación de la ciudad global clasista, en la que encontramos al poder y las clases dominantes en la parte superior y a la clase obrera (verdaderos constructores de la ciudad) en el subsuelo. Casi un siglo después, nuevas visiones del cine alemán nos traen Eine Flexible Frau, en la que su desempleada protagonista nos habla de la arquitectura utópica pragmática haciendo un ejercicio de psicogeografía en el Berlín del siglo XXI.

La ciudad de Chicago (Illinois) es una de las más castigadas por los procesos de gentrificación (áreas urbanas como Andersonville, Pilsen o Wicker Park), y, especialmente en sus periferias y parte sur, ha servido de escenario a numerosas películas y seriesen cuya trama encontramos casos como el de la serie Shameless, situada en el barrio de Woodland y que en su quinta temporada se centra en la lucha de una familia contra las transformaciones sociales propiciadas por la llegada de hipsters a la zona. También en el South Side, concretamente en la Calle 79, podemos ver la resistencia vecinal y de los comerciantes protagonistas de Barber Shop 2 contra el ¿ficticio? proyecto Quality Land, con discursos como el del personaje principal en el desenlace: «Es la gente la que hace la comunidad y no los cafés a 5 dólares. Cuando perdemos a la gente perdemos el barrio». La llegada de un arquitecto neoyorquino a Chicago es el punto de partida de Liebestraum (Pasiones prohibidas en España), cuya trama gira en torno a los intentos de protección del patrimonio arquitectónico de la ciudad contra las garras de un especulador que pretende demoler un histórico edificio de hierro fundido para convertirlo en un centro comercial. Si nos quedamos un poco más de tiempo en la misma ciudad tendremos ocasión de ver al Equipo A (The A Team) en acción defendiendo a una comunidad amenazada con la expulsión vecinal que pretende llevar a cabo un grupo de mafiosos especuladores.

Paradójicamente el propio Equipo A (¿o en este caso podríamos denominarlo Equipo B?) protagoniza otro capítulo en el que ellos mismos adquieren una vivienda y planean cual será la mejor forma de sacarle beneficio al venderla. Posiblemente no tarden en hacerlo, ya que se encuentra en un ideal barrio ajardinado y periférico de Los Ángeles, lugar que ejemplifica a la perfección los fenómenos de suburbanización de las familias de clase media que disfrutan del American Dream surgido con el fordismo. En el mismo lugar (aunque denominado en la ficción Arlen) parece desarrollarse el capítulo «The Lady and Gentrification» de la serie de animación King of the Hill, donde también veremos una clara invasión de clase creativa (artistas) que amenazan la paz de las familias locales. Pero si hablamos de invasiones hipster no podemos pasar por alto la serie V, en la que extraterrestres con modernos modelos de ropa y gafas de sol también pretender tomar la ciudad. Para cuando se rodaron en 1983 la mayoría de capítulos en la zona de Bunker Hill (Los Ángeles) casi nadie recordaba ya los hechos ocurridos en los años 50 en la que se produjeron numerosos desalojos concentrados en la población pensionista. Posiblemente ni siquiera Homer Simpson hubiera conseguido salvarles, aunque si logró evitar la demolición de su casa en el quinto capítulo de la sexta temporada de The Simpsons.

Fuente: Left Hand Rotation. Sigue leyendo este texto en su sitio web.

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