Elogio de la Inmortalidad

 [ por: Gustavo Arnal ]

Este “Elogio del Maracanazo” es el segundo libro de cuentos de Víctor Hugo Ortega (1982), joven escritor de Chile, que debutó el año pasado con la publicación en su país de “Al Pacino estuvo en Malloco”. A continuación, un comentario sobre su segundo libro, que aspira a traspasar fronteras y conmemorar el evento deportivo más importante del Uruguay.

El 16 de julio de este año se cumplen sesenta y tres años de nuestro histórico Maracanazo. Y desde Chile viene un libro a homenajear el acontecimiento, presentando en el primer cuento, el que da nombre al volumen, al último y quizá más importante de los protagonistas de la gesta: el octogenario inmortal, Alcides Ghiggia.

El cuento recoge con admiración ciertos hechos sobre la vida de Ghiggia. Ahí en su retiro en la tranquila ciudad de Las Piedras, donde atiende un puesto de feria junto a su señora, acuden a verlo, como los protagonistas del relato, de todo el mundo. Peregrinos que le traen regalos, le hacen preguntas, le piden firmas y fotografías, buscando el secreto en el hombre que calló al Maracaná, como Sinatra y el Papa, con la exposición mediática del primero y el misticismo del segundo. Y es que el culto a Ghiggia es hoy por hoy global. Sin embargo, este héroe de tantos alrededor del mundo, asiste a los Mundiales invitado por la FIFA, no por la Asociación Uruguaya de Fútbol.


El autor chileno rescata su figura y lo asocia nada menos que con el “Jefe de los Orientales” y “Libertador de los pueblos”, José Artigas- y en ese mismo movimiento, las imágenes de Marcelo Bielsa y de Salvador Allende vienen a erigir un cuadro complejo. Eso desde Chile, mientras que acá parece tranquilamente olvidado por la misma nación a la que hizo enloquecer de alegría en 1950.

Si bien muchos de los relatos tienen un fuerte acento en lo chileno tanto en contenido como en lenguaje, se advierte en muchos otros la necesidad de apuntar a un sector más amplio; la comunidad del fútbol por un lado, pero también la comunidad latinoamericana. El libro es sobre fútbol, qué duda cabe, pero al mismo tiempo lo utiliza como medio para hablar de política, como en “Allende era de Everton”, de la relación entre lo humano y lo divino en “La intriga de los fumadores” o “Yo ayudé al Coto Sierra a hacer ese gol”, el honor en “El fotógrafo de Bielsa”, la familia en “El tiempo de Zamorano y Salas”, la belleza en “La estatua más linda”, la pérdida y la culpa en “La lealtad de los árboles” y la derrota, la tristeza y el desamor en “Historia sudamericana”. Desde lo individual a lo universal, estas historias utilizan el fútbol como vehículo para sugerir también lo otro, pero también, al mismo tiempo, utilizan lo otro para hablar sobre fútbol.

La épica de lo pequeño y lo cotidiano, de los momentos muertos, del rescate y la resistencia; la búsqueda de algo en qué creer, de romper las tablas donde todo parecía escrito, se resuelve en una conversación amena y secreta con el último protagonista de la hazaña, contándonos quizá el final de la epopeya, aunque con la promesa de que siempre habrán hinchas del fútbol y de lo que parecía imposible que lo recordarán, que harán revivir su ejemplo y hallarán en el mito la respuesta inenarrable a sus esperanzas.

Como dice Máximo Quitral Rojas en su prólogo, cuando se trata de fútbol “El latinoamericano cambia, muta, se fanatiza, se alegra, sufre, se inmola, se encomienda a los santos”. Seguimos nosotros, latinoamericanos, en mutación, en construcción. Este libro nos ayuda a comprendernos en ese tránsito constante, en esa indeterminación que dentro de una cancha nos muestra nuestro reflejo, nos revela lo más recóndito de nuestro espíritu e ilumina algunas de las respuestas posibles a la pregunta por nuestra identidad.

”Yo ayudé al Coto Sierra a hacer ese gol” es el cuento que cierra el libro de Ortega.

Celebramos esta publicación del chileno Víctor Ortega, le auguramos éxito y afirmamos la esperanza de que su libro alcance por nuestras tierras- y por muchas otras- la divulgación que merece tanto el libro por sus méritos, como la reivindicación infinita a todo aquello que Alcides Ghiggia representa.

 

Elogio del Maracanazo (Autoedición, Santiago de Chile, 2013), de Víctor Hugo Ortega. 136 páginas / elogiodelmaracanazo@gmail.com

 

 

 

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Gustavo Arnal (1982). Poeta, ensayista y vividor uruguayo. Ha escrito diversos artículos sobre política latinoamericana, anarquismo y fútbol.

 

 

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