Documentales para salvar el planeta

Una muestra protagonizada por el medioambiente

[ por: Carolina Cartagena ]

Es un hecho: aquel que se queda en Santiago durante Febrero, debe hacerse de panoramas para no caer en una depresión. El Centro Cultural GAM presenta, los jueves y sábados de febrero, a las 20 horas, un ciclo de Documentales Para Salvar el Planeta. La invitación está hecha a todo público ya que su entrada es liberada.

Este es el programa:

La era de la estupidez, la imperdible película inglesa sobre la destrucción del mundo en manos humanas, inaugura este contundente ciclo de filmes sobre el medioambiente. Se suman al programa dos reposiciones de cintas europeas de altísima calidad, apenas vistas en el país, y otras tres excelentes películas chilenas que exploran nuevos géneros cinematográficos. Para abrir y cerrar el ciclo, dará una conferencia el director de Greenpeace en Chile, Matías Asun.

The Age of Stupid

Jue. 3 y sáb. 5
La era de la estupidez
(2009), de Franny Armostrong y John Battsek

The age of stupid
mezcla el lenguaje documental con la ciencia ficción, además de pasajes animados por Passion Pictures (responsables de los cartoons de Gorilzaz), y un single de Radiohead. La película, que se financió con aportes de 220 amigos, muestra a un hombre que, en un temible año 2055, contempla el desastre y se pregunta cómo fue no evitamos la catástrofe: no quedan alimentos, los mares hierven, los países se desarman. Tal fue su éxito en Inglaterra que hasta el alcalde de Londres, Ken Livingstone, dijo que todos los ciudadanos debieran verla, a la fuerza si fuese necesario. El protagonista, Pete Postlethwaite (En el nombre del padre, fallecido en enero), transformó su vida a verde con la película.

Jue. 10
Home
(2009), de Yann-Arthus Bertrand

Construida con impactantes fotografías aéreas de diversos lugares del mundo, y con aún más increíbles datos duros, este documental analiza de qué manera las actividades de humanas se han convertido en una amenaza para el equilibro ecológico. Fue lanzada el 2009 en cines, DVD y YouTube, simultáneamente en 50 países: todos pueden verla gratis en la web; en GAM se preyecta en gran formato.

Sáb. 12 y 26
La pesadilla de Darwin
(2004), de Hubert Sauper

En el siglo XIX alguien mete un pez foráneo en el lago Victoria, en Tanzania, y un siglo después el pez ha exterminado la fauna autóctona, además de transformarse en una industria  miserable para los lugareños. Ante el desastre, los países europeos deciden colaborar, pero las buenas intenciones no logran aplacar un asunto mucho más jugoso y fatal: el tráfico de armas que, camuflado bajo la venta de pescado, alimenta los conflictos africanos. Este documental de factura belga, francesa y austríaca, muestra directa y terroríficamente la simple complejidad de la explotación y la imbecilidad humanas.

Jue. 17
El velo de Berta
(2005), de Esteban Larraín

Berta Quintremán, una anciana pehuenche de 88 años, puso en jaque a Endesa y la construcción de la Hidroeléctrica Ralco en el Alto Bí­o Bí­o. Este documental cuenta la historia del desafío a una de las grandes empresas de energía por parte de la mujer, líder de un pequeño grupo de vecinos, que quiso mantener su pedazo de tierra y sus tradiciones: saludar a los árboles, estar cerca de sus muertos. La película participó en infinidad de festivales el 2005, y obtuvo premios en Italia, México y Chile.

Sáb. 19
Alicia en el país
(2008), de Esteban Larraín

Una niña quechua emprende una marcha de 180 kilómetros desde Soniquera, su pueblo natal en el sur de Bolivia, para ir trabajar a San Pedro de Atacama, en el norte de Chile. Impulsada por la precaria situación de su familia, Alicia inicia un viaje de características irreales, caminando a través de tierras mágicas y de sus propios recuerdos. Larraín reconstruye esta historia de desplazamiento, uniendo la realidad y la imaginación de Alicia, y muestra la destrucción de un mundo desolado.

Jue. 24
Kon Kon
(2010), de Cecilia Vicuña
La destacada poeta y artista visual chilena ofrece un poema documental que muestra su regreso a Con Cón, lugar de origen de su arte en la costa central, donde el mar está muriendo y las tradiciones desaparecen. El balneario se sitúa en la desembocadura del río Aconcagua, frente a la montaña más alta de Occidente, y su nombre deriva del dios o diosa “Con”, una de las más antiguas del mundo andino. En este espacio sagrado las culturas antiguas crearon un sonido místico, que hoy practican los bailes chinos de la zona, y subsisten vestigios milenarios a pesar de la contaminación y la ignorancia. Vicuña explora y ritualiza esta extinción para preservar la ancestral semilla creadora.

Fuente: GAM

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